Aguaviva, Aiguaviva

El habla de esta localidad, una variante del valenciano-catalán, es una de las más originales e interesantes de toda la frontera lingüística catalano-aragonesa. Los técnicos en lingüística se refieren a ella como “Parlar d’Aiguaiva” y popularmente es conocida como “chapurriau“. Presenta sus similitudes y diferencias con los pueblos cercanos. 
Hasta ahora no se ha guardado esta variante de la lengua catalana en diccionario. Puede incluirse en las hablas del Guadalope y Alto Mezquín.

Ermita de Santa Bárbara (Aguaviva, Teruel)

Ayuntamiento de Aguaviva (Teruel)
En el vocalismo destaca la presencia del diptongo ia, que no es, como en el aragonés central, consecuencia de la diptongación de E breve latina, sino que parece está relacionado con la e abierta del catalán occidental y el valenciano, de la cual se considera un cambio espontáneo (cial, cielo; pial, piel; tiarra, tierra). Es decir, este diptongo ia parece que no tiene nada que ver con la etimología: sería un cambio espontáneo bastante tardío (tuvo que ser después del siglo XII, pues Aguaviva fue reconquistada en 1169 por Alfonso II de Aragón) que algunos han achacado a la influencia del mozárabe local. Por el contrario, la O breve evoluciona siempre a obona (buena). No existe seseo (zelles, cejas; zent, cien), por lo que contrasta con otras hablas catalanas en las que es normal, pero, además, en el habla de Aguaviva, igual que en TorrevelillaLa Ginebrosa y La Cañada de Verich a la fricativa interdental sorda (falz, hoz, pronunciado con z como en aragonés) se opone una africada interdental sonora dotze, doce, pronunciando más o menos como “dodde”setze, pronunciado “sedde”, etc.). Es común la e en los plurales (la casa/les cases) y en los verbos (cantescanten) y la pérdida de -o final (moliner, molinero; castell, castillo). Se conserva la s sonora [z]: casa [káza]. Pero, frente a las hablas catalanas vecinas, mantiene la -r final (ferrer, herrero; parlar, hablar). La x inicial o tras consonante se pronuncia como prepalatal africada sorda (chuflar por xuflarcolchó por colxó), pero se conserva la g-j- inicial como fricativa sonora, por ej. en gentjunt, frente al valenciano, en que se hace africada.