Calaceite

Calaceite


El mote es cohets
Calaceite, Capital Cultural del Matarraña, y uno de los refentes arquitectónicos del territorio.
El gran valor de Calaceite lo aporta el encanto y la belleza de su conjunto arquitectónico, en el que se funden el característico tono dorado de la piedra y el color pardo de sus tejados. El recorrido por sus calles siempre se ve recompensado con el descubrimiento de un nuevo rincón o perspectiva hasta este momento desconocido.
La variedad y riqueza de los diversos elementos que definen este conjunto urbano justifican con creces que en el 1973 fuese incoado expediente para su declaración de interés histórico-artístico.
La población de Calaceite es uno de los conjuntos urbanos mejor conservados del Matarraña, con numerosas casas señoriales, capillas, ermitas, portales y un ayuntamiento del siglo XVII, y está declarado Conjunto de Interés Histórico Artístico. Para conocer la población, es indispensable pasear por la Calle Mayor, Plaza de España y Calle Maella; recorrer la cárcel, y visitar la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y el Museo Juan Cabré, dedicado a este insigne arqueólogo calaceitano, que impulsó las excavaciones arqueológicas en la comarca. El museo se divide en varias salas, en las que se puede encontrar una colección de utillaje antiguo de labranza, la colección privada de arqueología de Cabré y exposiciones temporales de arte contemporáneo.

Establecimientos de la localidad

Entidades y servicios del municipio




Calaceite (en catalán Calaceit) es un municipio de la comarca de Matarraña, en la provincia de Teruel, comunidad autónoma de Aragón, España. El pueblo de Calaceite se encuentra situado en la carena de una loma que forma la divisoria de aguas entre el río de Algars y el Matarraña, en el cual sobresalen los cerros de San Antonio, de San Cristóbal y del Castillo. El núcleo más antiguo se formó alrededor del antiguo castillo, del cual no quedan restos visibles, donde se edificó también la primitiva iglesia de San Pedro, parece ser que en el mismo lugar donde se encontraba la antigua mezquita.

El municipio tiene el origen en la época de la dominación islámica de la península. Se cree que el topónimo de Calaceite proviene de Qal’ a Zeid, (castillo de Zeid) y se formó en el entorno de una fortaleza que da nombre a la parte alta del pueblo.


El término municipal de Calaceite es especialmente rico en yacimientos arqueológicos. Ello se debe en gran parte a los trabajos del arqueólogo calaceitano Juan Cabré, que descubrió entre otras las pinturas rupestres de Roca de los Moros, en el barranco del Calapatá de Cretas. Esto atrajo la atención de otros investigadores, como Pere Bosch i Gimpera o Henri Breuil, que dieron lugar al descubrimiento de las pinturas de Vallrovira o el sepulcro colectivo del neolítico en Cañaret de Pallisetes en 1919. De la época de la Edad del bronce se ha encontrado diverso instrumental especializado, a veces decorado con motivos simbólicos.

Pero los restos más abundantes son del período ibérico. El yacimiento más importante es el poblado ibérico de San Antonio, a 1 km al sur de la villa, excavado por Juan Cabré, y más tarde por Pere Bosch i Gimpera, entre los años 1903 y 1919, que localizó los poblados que denominó Les Ombries, Els Castellans y la Torre Cremada. Buena parte de los materiales que se han encontrado están en el Museo Arqueológico de Barcelona.

El poblado estuvo habitado desde el siglo V a. C. hasta el siglo III a. C. En la necrópolis del llano de Les Ferreres se encontró en 1903 un famoso timiaterio ibérico de bronce de gran valor, conservado en el Museo Arqueológico de Madrid.

Por lo que hace referencia a los restos de época de dominación islámica, solo se han encontrado escasos restos en las partidas del Molino Nuevo y del Molino Viejo, en los azudes que dan la entrada de agua de las acequias que riegan las huertas.


En 1132 Alfonso I de Aragón conquisto Calaceite a los árabes, los cuales volvieron a recuperarla hasta que la volvió a conquistar Ramón Berenguer IV en el 1149 con la ayuda de Bernat de Cambrils, que rápidamente actuó como primer señor del lugar. Aunque parece ser que la conquista definitiva la realizó Alfonso II el casto entre 1168 y 1169. Heredaron los derechos señoriales de Bernat de Cambrils su hijo y su yerno Rollan de Cambrils y Dalmau Cañelles. El 1209 los señores de Cambrils retornaron sus derechos señoriales sobre Calaceite al rey Pedro II el católico, el cual los otorgó al obispo de Tortosa (Corona de Aragón). En el 1271 la orden de Calatrava adquirió el dominio sobre Calaceite. La orden, con la finalidad de atraer nuevos pobladores a la villa, otorgó una interesante carta de población en la que se concedían una serie de derechos y privilegios y se constituía la base del futuro gobierno municipal.
En el año 1442 Calaceite pasó a manos del capítulo y obispo de Tortosa hasta el 1823. A mediados del siglo XVII, época de guerras, enfermedades y calamidades como la peste del 1625, sequía y mortalidad de entre 1646 y 1649…, la villa al inicio de la Sublevación de Cataluña (1640), fue hostil, como Tortosa, a las tropas francocatalanas, las cuales saquearon e incendiaron la villa, incluso robaron el reloj de la torre del antiguo templo, produciéndose una reducción de la población.
A pesar de esta época de guerra y calamidades, a partir del fin de siglo se inició una reanimación y una época de transformaciones. El comercio del aceite era próspero y los arrieros llevaron los productos hasta lugares lejanos. Las ferias de Santa Lucía adquirieron gran importancia y acudía gente de toda la comarca y también de las vecinas. Fue también una época de importantes construcciones, como la actual iglesia y las capillas de la Madre de Dios del Pilar y de San Antonio. Esta época de prosperidad se cortó a principios del siglo XVIII con la guerra de Sucesión. Calaceite se decantó por el bando del archiduque Carlos y las fuerzas de Felipe V prendieron a sangre y fuego la villa, muriendo muchos de sus defensores y arruinando de nuevo la población.
El siglo XVIII fue económicamente positivo y, en el inicio del siglo XIX, la Guerra de la Independencia Es
pañola no tuvo una incidencia importante en Calaceite, exceptuando las fuertes contribuciones que tuvieron que pagar a los franceses y a las tropas del país. En el 1823 Calaceite se liberó del dominio del capítulo de Tortosa y se convirtió en cabeza de un partido judicial, capitalidad que perdió pronto en favor de Valderrobres. Calaceite vivió con especial intensidad las Guerras carlistas, igual que toda la comarca, ya que se produjeron hechos de armas destacados. La guerra civil de 1936 al 1939 también fue vivida con intensidad por la población, ya que fue la primera población en que las milicias del Frente Popular venidas desde Barcelona encontraron resistencia armada organizada en su avance. La entrada de las tropas republicanas en el pueblo, después de un intenso tiroteo, el 25 de julio del mismo 1936 provocó varias decenas de muertos, la mayoría fusilados así como el incendio de los edificios religiosos y del ayuntamiento. Seguidamente el sindicato libertario de la CNT instauró un régimen de colectivizaciones y persecuciones por motivos religiosos o ideológicas que perduró hasta la entrada de las tropas franquistas en la primavera del 1938. Este último hecho significó la muerte de algunos republicanos y el exilio de muchas familias, principalmente hacia Francia. La precaria economía de la posguerra y varias heladas que arruinaron la cosecha de aceitunas, principal fuente de ingresos de los habitantes de Calaceite, precipitaron la emigración de mucha gente hacia las ciudades industriales, Barcelona y su área metropolitana en la mayoría de los casos, en busca de trabajo. Este hecho provocó el inicio de una descenso importante de la población de Calaceite, la cual aún continua por falta de ofertas de trabajo para la juventud, que se va a estudiar fuera de la comarca y ya no encuentra posibilidades de volver. La agricultura es la principal actividad económica. Los cultivos de secano son los que predominan, con el olivo como cultivo principal, seguido del almendro y, en menor medida, la viña. A partir de los años setenta y ochenta hay que destacar el aumento de la ganadería y, fundamentalmente, de las granjas porcinas, a pesar de la presencia de las granjas de aves y conejos. Algunos pastores mantienen aún rebaños de ovejas y cabras.

La pequeña actividad industrial se reduce básicamente a las industrias derivadas de la agricultura, además de la cooperativa agrícola, funcionan algunas empresas de transformación de la oliva: una fábrica de aceite (oleocalaceite, Vallets, Joaquín Valls) y un par de sazonadoras.

Además en Calaceite se encuentra un taller de marroquinería y una imprenta gráfica y también varios empresarios dedicados a la construcción.

Patrimonio Arquitectónico

Desde el punto de vista arquitectónico se puede destacar los siguientes monumentos:

El edificio del Ayuntamiento. Obra datada en 1609 en cuya planta baja se sitúa la lonja y la antigua cárcel, mientras que en la planta noble está el Salón de Plenos con un interesante crucifijo de madera del Santo Cristo; cabe destacar en la segunda planta la típica galería con arquillos de medio punto.
La plaza de España o el sitjar de los silos, se trata del lugar de reunión de los habitantes de la población, y antiguamente bajo los porches se hacían asambleas, sea ajusticiaba a los presos o se realizaba el mercado.
La Bassa o balsa, que recogía el agua de la lluvia para el abastecimiento de la población, ganado y caballerías, así como de las tejerías cercanas. También se utilizaba para la cría de peces que se vendían a beneficio de la Cofradía de la Sangre.

Casco urbano, entre cuyas calles destacan: Calle Maella, Calle Mayor, Casa del Justicia, Plaza de los Artístas, Casa taller Teresa Jassà. Moí de la Vila, Casa Natal de Juan Cabré y réplicas de rincones de pueblos españoles en Barcelona como sucede con la casa Moix y la casa Jassà.

Font de Vila, originaria del siglo XII o XIV, se trata de una fuente o pozo de estilo gótico.

Iglesia Parroquial de la Asunción. Obra de estilo Barroco datada en el año 1695 y construida sobre el solar de la primitiva iglesia gótica de dimensiones más reducidas. De planta de salón con tres naves a las que corresponden las tres puertas de la fachada decoradas con clavos de forja. Estuvo dedicada a Santa María del Pla, aunque actualmente lo está a la Asunción de Nuestra Señora.

Torre de Calaceite visiblemente reconocible aunque actualmente sea una vivienda, fue parte de la muralla. Es de planta cuadrada de sillería.

Portales – Capillas.
Sobre los antiguos portales de la muralla de Calaceite, se construyeron capillas como la capilla barroca de San Antonio datada del siglo XVII. El Portal-Capilla de la Virgen del Pilar era la antigua puerta formaba parte de la muralla que en el siglo XVIII. Su singularidad es que se sitúa sobre terreno inclinado y en ella confluyen 8 calles. También hay portales que siguen siendo tales el llamado de Orta que se eleva sobre una gran escalinata, y que se localiza cerca del portal capilla de San Antonio.[12] Capilla de San Roque. Obra renacentista del año 1613 construida sobre una pendiente junto al antiguo hospital, muy cerca del Portal de la Font, donde estaba la taula de la Carrasca o aduana que Calaceite poseía como pueblo fronterizo que limitaba con Cataluña. Como el edificio quedaba en la parte de extramuros, se edificó con ventanas en forma de aspillera.

El Museo Juan Cabré, ubucado dentro del casco histórico de Calaceite, localidad en la cual nació el arqueólogo y pintor Juan Cabré.

Ermitas, como las de San Cristóbal y del Calvario o la ermita de Santa Ana.

Patrimonio Arqueológico Editar Por su parte, también cabe destacar la riqueza arqueológica de la zona, en la que se presentan como ejemplos más importantes: Poblado ibérico de San Antonio. Con dos fases de desarrollo: una, inicial, correspondiente a los siglos V y IV a.C., situada en la parte más elevada del cerro, y otra posterior, fechada en el siglo III a.C., que amplió el primer núcleo de ocupación construyendo nuevas alineaciones de viviendas dispuestas en terrazas adaptadas al terreno y rodeándolas de una muralla, torreones y otras estructuras defensivas. El momento de apogeo del poblado se sitúa en el siglo III a. C.

Se iniciaron las excavaciones en 1902 y en 1931 fue declarado Bien de Interés Cultural. El poblado está situado en el extremo meridional de la sierra de San Cristóbal.

Poblado Ibérico “Tossal Redó“. Que incluye dos poblados muy cercanos. Uno, denominado tradicionalmente como “poblado pequeño de Tossal Redó”, pendiente de recuperación, mal conservado y mal conocido; y el “poblado grande” que es el que recientemente recuperado y puesto en valor. Este poblado grande de Tossal Redó se sitúa en una colina de poca elevación presenta un urbanismo de modelo de calle central, presentando un ensanchamiento hacia el fondo. A ambos lados de esta calle se disponen medio centenar de casas de planta cuadrangular con sus puertas de acceso hacia dicha calle. En torno al poblado se conservan restos de dos pequeños recintos amurallados.

El poblado de Tossal Redó fue totalmente excavado en las primeras décadas del siglo XX, en intervenciones bajo la dirección de Juan Cabré y por el padre Furgús, aunque más tarde el yacimiento fue excavado por P. Bosch Gimpera y Josep Colominas en los años
1914 y 1917.

Poblado Ibérico “Els Castellans“. Excavado en su práctica totalidad por P. Bosch Gimpera entre 1910-12. Se trata de un asentamiento con disposición urbanística de calle central con casas de planta rectangular adosadas a sus lados. En el norte, esta calle central acaba en unas escaleras que permiten el acceso a un gran bastión que protege por ese lado el asentamiento.

 La ocupación del cerro en el que se asienta el Castellans puede situarse entre la segunda mitad del siglo VI y la segunda mitad del siglo II a.C.[13] Otros asentamientos ibéricos son les Umbries y les Ferreres.

Cultura 

Hay varias asociaciones, entidades y museos que llevan a cabo actividades culturales y recreativas en Calaceite. Entre ellas destacan: El Museo Juan Cabré. Situado en una antigua casa rehabilitada, acoge la colección arqueológica, pictórica y fotográfica privada del arqueólogo calaceitano Juan Cabré y realiza exposiciones temporales de pintura de artistas relacionados de una manera u otra con Calaceite. La Escuela Municipal de Música. Desde donde se enseña música a los jóvenes del pueblo y organizadores de varias actividades que tienen la música como motivo principal. El Club Ciclista. La Asociación de mujeres. Asociación centrada en actividades culturales que se desarrollan en Calaceite. Entre otras: Conferencias Fiesta de Carnaval Día del Libro Día de la mujer trabajadora. La Fundación Noesis. Existente desde 1983. Fue fundada por el escritor franco-australiano Didier Coste con el fin de promover la literatura y el arte. Durante doce años la actividad de la fundación fue intensa, sobre todo durante el verano, con becas residenciales a unos ochenta artistas, conferencias, coloquios, exposiciones y publicación de libros, pero la actividad de la fundación finalizó en 1997, debido al cambio de las condicones económicas. Biblioteca Municipal. Varios escritores han vivido en Calaceite, como el escritor chileno José Donoso y su esposa, María del Pilar Serrano entre 1971 y 1975.
El también chileno Mauricio Wacquez y Francesc García-Cardona entre 1986 y 2000; ambos fallecieron en el hospital de Alcañiz. Didier Coste se estableció en 1970 y poseyó durante treinta años la casa que fue su residencia principal en 1971 y 1979 y entre 1981 y 1993. El poeta, traductor y catedrático Ángel Crespo pasó largas temporadas en Calaceite al igual que el periodista italiano Giorgio della Roca.[16] El escritor argentino Alberto Cousté y el traductólogo australiano Anthony Pym también vivieron en Calaceite. Personas ilustres Editar Calaceitanos de nacimiento ilustres. Felipe Abás Aranda, Calaceite 1777-Madrid 1813, Pintor, compañero de Goya.[17] José Galindo Vidiella, Calaceite 1820-1879, Militar y político Carlista, Presidente de la Diputación del Reino de Aragón.[18] Venerable Saturnina Jassa y Fontcuberta, Calaceite 1851-Tortosa 1936. Cofundadora de la Compañía de Santa Teresa de Jesús. Santiago Vidiella Jassa, Calaceite 1860-1929. Historiador.[19] Alejandro García Fontcuberta, O.P. Calaceite 1869-Hai Phong (Vietnam) 1933, Obispo, vicario apostólico en Hai Phong.[20] Beato Lorenzo Insa Celma, O.D.. Calaceite 1874-Tortosa 1936, Rector de los seminarios de Córdoba y Zaragoza. Juan Cabré Aguiló, Calaceite 1882-Madrid 1947, arqueólogo. Teresa Jassá Case, Calaceite 1928-1999, ceramista.
Luis Hostalot, Calaceite 1951, actor de cine y teatro. Miguel Grau Abas Calaceite 1957, escultor. Personas ilustres que han pasado largas temporadas en Calaceite.Pedro Bosch Gimpera, Barcelona 1891- Ciudad de México 1974, arqueólogo Albert Ràfols Casamada, Barcelona 1923-2009, pintor Maria Girona i Benet, Barcelona 1923-2015, pintora Romà Vallés, Barcelona 1923-2015, pintor José Donoso Yáñez, Santiago de Chile 1924-1996, escritor Ángel Crespo, Ciudad Real 1926 – Barcelona 1995, poeta Mariano Meseguer Bielsa, Barcelona 1927-2013, arquitecto y activista social Natacha Seseña, Madrid 1931-2011, etnóloga y historiadora Mauricio Wacquez, Cunaco, Chile 1939 – Alcañiz 2000, escritor En el edicto de Beatificación por el obispado de Tortosa del 15 de septiembre de 2003 por martirio de Antonio Martínez Martínez y compañeros están los siguientes calaceitanos o relacionados con Calaceite.
Domingo Audí Panisello. Jesus-1863, muere en Tortosa. Párroco en Tortosa (parroquia de Santiago), anteriormente párroco en Calaceite por 23 años. Simón González Fontcuberta. Calaceite-1874, muere en Alforja. Regente de La Palma de Ebro. Francisco Albiol Ventura. Godall-1878, muere en Calaceite. Párroco de Arens de Lledó. José M. Piñol Queralt. Tortosa-1882, muere en Calaceite. Arcipreste de Calaceite Ricardo Moliner Escorihuela. Portell-1884, muere en Mazaleón. Coadjutor y Organista de Calaceite. Conrado Santapau Fusté. Tortosa-1888, muere en Mora de Ebro. Ecónomo de Mora de Ebro, anteriormente párroco en Calaceite. Juan Guarch Verdiell. Morella-1898, muere en Calaceite. Coadjutor de Calaceite. Jorge Omella Omella. Cretas-1904, muere en Calaceite. Regente de Caseres. Miguel Galindo Alqueza. Calaceite-1906, muere en Calaceite. Coadjutor de Batea. Jesús García Salvador, Calaceite-1912, muere en Calaceite. Seminarista.

Fiestas

 Fiesta de San Antonio. Celebrada el 17 de enero. El acto principal de la cual es encender una gran hoguera para los quintos y quintas del año. Fiesta de Santa Águeda. Celebrada el fin de semana anterior a la festividad de Santa Ageda, 5 de febrero. Fiesta de las mujeres. Carnaval. Desde hace unos años, Calaceite ha recuperado la fiesta del carnaval con un pasacalles por el pueblo y con baile de disfraces. Fiestas de primavera. Su celebración coincide con la segunda Pascua. El sábado tiene lugar la romería a la ermita de Santa Ana, el domingo se realiza la fiesta en honor de San Isidro Labrador, mientras que el lunes de Pascua de Pentecostés o Pascua granada se hace la fiesta de la Santa Espina, con una procesión por las calles más antiguos de la localidad, los cuales son adornados con alfombras florales y pequeños altares realizados por las vecinas. Fiesta de San Cristóbal. Celebrada el fin de semana más cercano al 10 de julio. Comienza la noche del viernes con una sardinada popular en la misma ermita donde el sábado se celebra una reunión durante todo el día. Fiesta Mayor. O fiestas de agosto, celebradas por Asunción de María, 15 de agosto, San Roque el 16 de agosto (fiesta local) y Santos Placito y Reparata el 17. Los actos inclujen entre otras cosas: chupinazo, defiles de carrozas, toros de fuego, Futbol, Vaquillas, bailes y cena comunitaria el último día. Ferias. Celebradas hacia el 23 de abril San Jorge. Otras romerías menores. Romería a la ermita de San Antonio Abad (en el poblado íbero) el día 1 de mayo.